Introducción al Proyecto Anchoveta
RED PARA LA PESCA DE ANCHOVETA PERUANA: Pasado, Presente y Futuro
En los primeros años de la década de los 50 no existía ni una sola red para pescar anchoveta en el Perú. La anchoveta se obtenía como captura incidental (bycatch) a bordo de las lanchas artesanales llamadas «bucetas», las cuales pescaban machete y sardina para la industria conservera. Las redes artesanales de ese tiempo eran construidas con hilo torcido de algodón, con nudo, y con malla de 1¼ o 1½ pulgadas de apertura.
Este tipo de red era denominado «boliche machetero».
Hoy en día, tanto el machete como la sardina están en vías de extinción, como resultado de la pesca incidental y sobrepesca de la flota industrial que captura anchoveta para fabricar harina y aceite de pescado. La pesca industrial las hizo desaparecer, a pesar de ser especies aptas para el consumo humano directo.
La pesca incidental de anchoveta ocurría exclusivamente con los ejemplares en total desarrollo, los cuales no podían escapar a través de las mallas, no solo por su tamaño, sino también porque las mallas de algodón se hinchaban en el agua y no abrían lo suficiente para dejarlos salir.
Análisis de la causa raíz del problema
La anchoveta peruana es una especie no gregaria. Es decir, no se segrega o separa por edades o generaciones. Esta cualidad innata de la anchoveta la coloca bajo la amenaza permanente de ser capturada masivamente, formando cardúmenes compuestos por ejemplares de todas las edades y tamaños. Esta es la situación imperante, que se traduce en frecuentes eventos de pesca incidental (bycatch) de anchoveta bebé (peladilla) y de anchoveta juvenil (sin haber alcanzado la madurez sexual). La frecuencia de estos incidentes poco controlados contribuye a la sobrepesca e impide o interrumpe el proceso natural de reproducción y desarrollo de la especie.
El ciclo reproductivo de la anchoveta peruana no estará protegido ni asegurado, mientras continuemos utilizando redes no selectivas en su captura. A pesar de la comprobada capacidad de resiliencia de la anchoveta, su sostenibilidad estará bajo amenaza permanente mientras no se actúe con el indispensable conocimiento y responsabilidad en el manejo del stock.
El Instituto del Mar del Perú (IMARPE) fue creado para aplicar ciencia y tecnología en el manejo y gobernanza de los recursos pesqueros que habitan en el ecosistema marino-costero del Perú. Sin embargo, en el caso particular de la anchoveta, las decisiones sobre el tamaño de las cuotas pescables y las fechas de las temporadas siguen siendo tomadas por personas del entorno político, carentes de base científica y que, con inusitada frecuencia, desconocen o ignoran las recomendaciones, prevenciones y advertencias de IMARPE.
Continuando con el relato, a fines de la década de los 50 empezó el boom de la anchoveta. Las redes anchoveteras se fabricaban con paños de material sintético (nylon). La apertura de la malla era de 1″ o de 7/8″ de pulgada.
Operando con estas redes, las tallas pequeñas de anchoveta novel (peladilla) y juvenil pasaban a través de las mallas y salían de la red sin sufrir ningún daño, mientras que los ejemplares adultos quedaban encerrados. Según los biólogos pesqueros de aquellos tiempos, los posjuveniles eran capturados sin haber alcanzado la madurez sexual.
Entrados los años 60, se consideraba a la anchoveta como materia prima para fabricar harina y aceite. Por lo tanto, para los industriales harineros lo importante era pescar la mayor cantidad posible. Se difundió el erróneo paradigma que dice: «la anchoveta solo sirve para hacer harina».
En aquellos años, las embarcaciones hacían hasta dos viajes de pesca por día. No había límites. Se pescaba en domingos y feriados. Nadie en el Perú hablaba de cuotas de pesca, ni mucho menos se pensaba en vedas.
En aquellos años no había preocupación alguna por proteger la especie durante los periodos de desove. En el afán de pescar cada vez más, muchos armadores redujeron la apertura de malla a 5/8″ de pulgada. Ese fue un grave error. La anchoveta bebé (peladilla) se amallaba a razón de un pez por malla. Las redes dejaron de ser coladeras y se convirtieron en depósitos flotantes. El exceso de peso de la red amallada representaba un serio problema para las tripulaciones.
La peladilla amallada en la red hacía que esta resbalara en el macaco (power block) y tenían que subirla mediante el viejo método de «vira y arrea». Esto es, subirla por pequeños tramos en cada izaje. Algunas embarcaciones quedaron con la «quilla al sol» (volteadas) por insistir en subir la red amallada.
Al llegar a puerto, estas embarcaciones no podían salir a faenar al día siguiente porque las redes quedaban inutilizables por la peladilla muerta. Dejaban pasar tres días para que el pescado se pudriera y así poder lavar la red en calas sucesivas sin pesca.
En el afán de pescar cada vez más, en los años 70 se rediseñaron las redes para soportar la embestida de cardúmenes de mayor tamaño y densidad. Se construyeron redes más largas y altas. Se utilizaron paños de hilo nylon trenzado, sin nudo y con una apertura de ½ pulgada. Específicamente, este cambio marcó el inicio de «La tragedia de la anchoveta peruana».
Durante la década de los 80, se aumentó el embande (plisado) de los paños, primero a la cenefa de flotación y luego a la relinga de flotadores. Esto permitió a las redes soportar el impacto de embates de cardúmenes de gran tamaño.
En los años 90 se construyeron redes más largas y altas para encerrar más área y llegar a mayor profundidad. Redes de doble bolsa (doble cabecero) que permiten su uso en dos tramos separados por una presilla de cierre vertical (cenefa de corte). Se extrae el pescado del primer tramo, mientras que el resto permanece encerrado en el segundo, que se trabajará a continuación.
Frecuentemente, el pescado encerrado en el segundo tramo muere por anoxia, causada por la escasez de oxígeno en la bolsa. Los biólogos pesqueros aseguran que la muerte se debe al hacinamiento y la competencia por el oxígeno disponible dentro de la bolsa.
Esta modalidad de pesca, que utiliza redes no selectivas y de doble cabecero (dos bolsas), se ha generalizado en un conjunto que supera el millar de embarcaciones industriales. La anchoveta muerta queda a flote, abandonada en el mar.
Es imposible calcular el tonelaje de anchoveta descartada. Sin embargo, una estimación «optimista» nos lleva a afirmar que, por lo menos, un tercio de la cuota de anchoveta desembarcada en cada temporada murió debido a esta práctica. Cuando decimos un tercio, hablamos de aproximadamente 600 mil toneladas de anchoveta.
En los años 2000, el diseño y armado de las redes de anchoveta ha sido objeto de diversas innovaciones. Los métodos de calado y recojo no han cambiado mucho a pesar de haber incluido equipo hidráulico de cubierta, de última generación. Sin embargo, la efectividad del esfuerzo de captura ha aumentado sustancialmente.
En lo relativo al daño que causan las redes no selectivas, las regulaciones siguen siendo demasiado permisivas, lo cual se debe al desconocimiento de las medidas de protección, de aplicación obligatoria en el diseño y construcción de los aparejos de pesca para cada especie en particular.
En el caso de la anchoveta peruana, en vez de utilizar una malla de mayor apertura para protegerla, desafortunadamente, se continúa utilizando la malla de ½ pulgada de apertura (teóricamente, malla de 13 mm; realmente, 10 mm).
A lo largo de los más de 70 años de historia de la pesca de anchoveta en el Perú, la reducción progresiva de la apertura de malla de las redes de pesca no selectiva se consolida como la causa raíz de una cascada de problemas que, de no ser corregida, continuará afectando negativamente a la especie, al ecosistema marino-costero, a los armadores, los pescadores, las actividades conexas y, finalmente, a la colectividad peruana. En resumen, no es correcto que los peruanos sigamos siendo testigos ciegos y sordomudos de la tragedia de la anchoveta peruana.
La nueva red para pesca selectiva de la anchoveta peruana. I+D+i: PMO Lumen Sapientiae ONG
Antecedentes
Durante los años 1971 y 1972, la empresa consultora peruana Corporación de Racionalización y Consultoría (CRC) elaboró el Estudio Integral de la Pesca, en cumplimiento del contrato suscrito con el Ministerio de Pesquería del Perú.
Un capítulo importante del Estudio Integral se denominó Proyecto Sarveta (vocablo resultante de combinar las palabras sardina y anchoveta).
El objetivo del Proyecto Sarveta era reorientar el uso de la anchoveta como materia prima principal para la elaboración de productos enlatados aptos para el consumo de nuestra población. Colocó especial énfasis en la posibilidad de abastecer a las regiones andinas y amazónicas, a las que resultaba difícil acceder debido a la falta de vías de comunicación.
En dichas regiones habitan segmentos sociales de bajo poder adquisitivo. No existe infraestructura de cadena de frío para conservar y distribuir la anchoveta, ya sea fresca o congelada. Por tanto, la alternativa más factible era la anchoveta enlatada.
El anuncio oficial del Proyecto Sarveta produjo muchas expectativas, pues fue entendido como el inicio de la solución al problema del hambre, la desnutrición y la anemia infantil que hasta ahora afectan a no menos del 30 % de los niños, en todo el territorio nacional.
El estudio de localización para el Proyecto Sarveta señaló al Complejo Pesquero La Puntilla (Pisco, Ica) como la mejor ubicación. Entre los prerrequisitos establecidos por el Ministerio de Pesquería para autorizar el inicio del proyecto, se señalaron cuatro obligatorios y de cumplimiento previo al inicio:
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Diseñar e implementar la estrategia para introducir la anchoveta enlatada en el mercado interno. Prerrequisito obligatorio, ante la vigencia del paradigma que dice: «la anchoveta sirve solo para hacer harina».
Este paradigma aún persiste en una parte de la población. Este prerrequisito nunca se cumplió debido a la falta de productos elaborados con anchoveta, que pudieran utilizarse en un estudio de mercado mediante la ejecución de pruebas de satisfacción del consumidor final.
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Demostrar la capacidad técnica para elaborar enlatados de anchoveta que obtengan la certificación de calidad alimentaria. Este fue un gran desafío en ese momento, por la escasa tecnología alimentaria en el Perú.
En ese estado de dificultad, se obtuvo el apoyo científico y tecnológico de expertos de la FAO, de la Agencia Canadiense Internacional de Desarrollo, y de JICA de Japón. Las muestras de anchoveta enlatada que se hicieron en el ITP (Instituto Tecnológico Pesquero) no llenaron las expectativas de los consumidores seleccionados para participar en el muestreo.
Ante esta situación, se decidió realizar un análisis de la causa raíz del problema, para lo cual se solicitó el apoyo de expertos de CIDA.
Consideramos justo hacer una mención de especial reconocimiento a las ideas aportadas por los expertos de CIDA que en corto tiempo identificaron la causa raíz del problema y la expusieron al equipo a cargo del proyecto.
La causa raíz del problema, identificada y descrita por los expertos canadienses en 1972, ha sido utilizada para elaborar este modesto estudio de prefactibilidad. Los resultados obtenidos hasta ahora en las pruebas de contrastación realizadas por la PMO siempre han estado respaldados por la ciencia y la tecnología de última generación. Sin embargo, las ideas aportadas por los expertos de CIDA han sido la principal fuente para demostrar la viabilidad de esta investigación.
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Demostrar la capacidad técnica para diseñar, construir y operar eficazmente una cadena de frío que mantenga la calidad (frescura) de la anchoveta desde la captura hasta su ingreso a la línea de enlatado.
La PMO responsable de este proyecto ha creado el «Slush Ice Box Method», cuyo diseño combina saberes de las ingenierías mecánica, industrial y alimentaria para concebir un arreglo metalmecánico que es el centro de una efectiva cadena de frío para el mejor manejo a bordo y el transporte de la anchoveta, tratada como materia prima alimentaria.
El método, desarrollado específicamente para este proyecto, supera en eficacia a otros que, en el pasado, no dieron los resultados esperados en el manejo y la conservación de la anchoveta, como el RSW (Refrigerated Sea Water), Compressed Air Bubbles (Champagne) y Sea Water Scale Ice.
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Diseñar y demostrar la eficacia de una red de cerco (boliche) que permita realizar faenas de pesca selectiva de la anchoveta y eliminar la pesca incidental de anchoveta bebé (peladilla) y de anchoveta juvenil que aún no haya alcanzado la madurez sexual. La red debe promover la sostenibilidad de la biomasa y capturar únicamente ejemplares adultos.
El primer prerrequisito fue «dispensado» por un hecho que conmocionó la opinión pública dentro y fuera del país. El investigador científico Dr. H. Carranza, de la UNALM (Universidad Nacional Agraria La Molina), desarrolló una fórmula alimenticia a base de anchoveta, con la que elaboró un producto que denominó «ensilado de anchoveta», el mismo que fue adicionado a la dieta de niños menores de cinco años con desnutrición congénita y anemia. Las pruebas del producto se realizaron en el Hospital del Niño, en Lima, durante un periodo de seis meses. Los resultados fueron asombrosos; se documentaron profusamente y la prensa, tanto nacional como extranjera, difundió la noticia por todo el mundo (1972). La revista peruana Pesca documentó extensamente el caso en una edición especial.
El éxito del Proyecto Carranza superó las expectativas del propio investigador, de los médicos pediatras del Hospital del Niño, y de las familias de los pacientes recuperados.
El Ministerio de Pesquería lanzó una amplia campaña publicitaria sobre los valores nutricionales de la anchoveta peruana. Este hecho demostró fehacientemente la aptitud de la anchoveta como alimento para el ser humano. Para los peruanos, este hecho histórico contribuyó a que el Ministerio de Pesquería dispensara este prerrequisito.
El Ministerio de Pesquería dio luz verde a la construcción del Complejo Pesquero La Puntilla en el puerto de Pisco (Ica). Se implementó la infraestructura pesquera requerida, incluyendo un muelle de servicio, se adquirió e instaló el equipo y maquinaria de la planta de conservas.
Finalmente, se preparó y equipó una lancha llamada Sarveta, en la que se probó con éxito el prototipo de la red de pesca selectiva para anchoveta. Dos miembros de la PMO a cargo de este proyecto participaron directamente en el equipamiento de la lancha Sarveta y en el diseño y construcción del prototipo de la red de pesca selectiva.
El proyecto Sarveta presentó problemas operativos en el área de fabricación de conservas. Problemas causados por diversas no conformidades ya identificadas durante la investigación realizada para la preparación de este trabajo.
Este proyecto propone soluciones prácticas para operar eficazmente la cadena de suministro de anchoveta enlatada en toda su extensión. Esto es, desde la captura de la anchoveta hasta el anaquel de exhibición en el supermercado de la ciudad, o la bodeguita del caserío serrano.
El proyecto Sarveta fue abandonado por el Ministerio de Pesquería en 1973 por razones políticas o intereses particulares que nosotros desconocemos. Los activos de la planta de conservas fueron desmantelados o sustraídos paulatinamente por el descuido de quienes estuvieron sucesivamente a cargo del cuidado del Complejo La Puntilla.
Hace pocos años, un incendio extraño consumió las edificaciones que aún quedaban en el lugar. La embarcación Sarveta fue transferida al Complejo Pesquero de Paita (Piura) para realizar faenas de pesca comercial, ajenas al propósito original.
La red para pesca selectiva de anchoveta
El diseño actualizado de la nueva red selectiva ha considerado el uso de paños de material sintético con nudo (knotted), hechos de hilo torcido (twisted), no trenzado (braided). La apertura de malla utilizada en la red permitirá, por primera vez, hacer una efectiva pesca selectiva de anchoveta en el Perú.
Las decisiones sobre el diseño de la red han sido tomadas apoyándonos en los resultados de estudios de relación y contrastación de las variables más significativas, como las siguientes:
- Medidas y pesos morfológicos de la anchoveta.
- Medidas y pesos en cada etapa del ciclo de vida.
- Medidas y pesos durante las etapas de «ovígera» y «en desove».
- Medidas y pesos en la etapa de pleno desarrollo.
- Apertura real y efectiva de la nueva malla aplicada en la red selectiva.
- Efectos del hilo torcido y del paño con nudo sobre el tiempo de apertura.
- Efectos del nuevo diseño y tipo de armado sobre la apertura de la malla.
La nueva red ha sido diseñada para capturar anchoveta adulta en plena etapa de desarrollo. La apertura de malla que se utilizará protegerá de manera natural, sencilla y directa a la anchoveta bebé (peladilla) y a la juvenil. En pocas palabras, la anchoveta se autoseleccionará en la red al actuar por instinto de conservación.
No estamos inventando nada nuevo. Hemos sistematizado el conocimiento científico preexistente, aplicando innovación tecnológica de última generación y aportando experiencia comprobada en el campo de la pesquería, con el objetivo de proteger a la anchoveta peruana de un posible colapso.
Impactos positivos inmediatos
- La defensa de la sostenibilidad de la especie mediante la reducción de la pesca incidental de anchovetas bebés (peladilla) y juveniles elimina progresivamente la sobrepesca y el riesgo potencial de colapso de la anchoveta y del ecosistema de Humboldt que depende de ella.
- Contribuye al ordenamiento del subsector de la pesquería artesanal de anchoveta en el país, eliminando la pesca ilegal.
- Sirve como base para el rediseño de un programa de gobernanza para todo el sector anchovetero, tanto a nivel industrial como a nivel artesanal.
- Permite racionalizar las temporadas de pesca de anchoveta en función de la información científica aportada por IMARPE, entidad que tomará la decisión final sobre las fechas de apertura y cierre, así como sobre la cuota de cada temporada.
- Demostrará la viabilidad de optimizar el uso de la anchoveta selecta en la elaboración de enlatados para el consumo de nuestra población, contribuyendo a reducir el hambre, la desnutrición y la anemia infantil.
- Eliminará las expediciones de pesca exploratoria, que siempre terminan en capturas industriales con comprobada pesca incidental de juveniles.
- Obligará a rediseñar el Sistema de Vigilancia del Viceministerio de Pesquería. No habrá más inspectores a bordo elaborando diarios de bitácora no confiables.
- Las operaciones Eureka de IMARPE servirán únicamente para detectar la presencia y la cantidad de ejemplares de anchoveta ovígera o en proceso de desove.
- La red selectiva hará innecesarias las expediciones exploratorias para estimar la composición del cardumen por tallas. La red selectiva eliminará los costos operativos de dichas expediciones al hacerlas innecesarias.
- Reducirá la corrupción promovida por las inspecciones inopinadas a las plantas productoras de harina en busca de juveniles, lo que conduce a negociar la reducción o la anulación de las multas, a cambio de dinero.
- IMARPE tendrá a la eficiencia de selectividad de la red como una herramienta útil para ejercer su derecho exclusivo a decidir sobre la programación de las fechas de apertura y cierre de las temporadas, las zonas autorizadas y la determinación del tamaño de las cuotas de pesca para cada temporada y para cada zona.
Conclusiones
La red para la pesca selectiva de la anchoveta permite que el pescado se autoseleccione gracias a su instinto natural de conservación.
Las anchovetas bebés y juveniles podrán escapar de la red sin sufrir daños. Los principales beneficios inmediatos que aporta la red selectiva son:
- Apoya la capacidad innata de resiliencia de la anchoveta.
- Fortalece la estrategia de sostenibilidad de la especie.
- Elimina la pesca IUU. Pesca «intencional» de anchoveta juvenil.
- Reduce de forma simple, directa y efectiva la sobrepesca.
- Elimina el riesgo potencial de colapso de la biomasa de anchoveta.
- Contribuye al bienestar del ecosistema marino-costero de Humboldt.
- Mejora los ingresos de los armadores y pescadores artesanales.

